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Bucear Enamora

Bucear enamora, le pasa a un montón de gente, lo vi y también me lo contaron. A mi ya me pasó 3 veces. El azul, el neopreno, la máscara, el tubo. Descomprime, ecualiza, nivela…pfff. Hoy salí muy temprano, desayuné liviano y me encontré con Quino. Fuimos a un Cenote. Con el chaleco y todo puesto entramos al agua. De ahí en adelante bajar, respirar y mirar. Bucear enamora y yo me enamoro de Quino mientras estoy bajo el agua. Veo como se mueve, elegante, atrevido. Tomados de la mano cruzamos cavernas, seguimos nadando. Pasa el tiempo, no se si rápido o lento pero hay que salir. En la superficie todo es distinto: Yo soy yo y Quino es Quino.

Datos útiles: El caribe mexicano es un sueño tan real como su gente. Saturado de turistas, cada vez quedan menos spots sin explotar. Igualmente la magia está intacta. Tulum y cercanías tiene playas y lugares increíbles. Los Cenotes son una experiencia única, hiper visitable. Alquilen una moto, vayan de acá para allá, coman totopos, sigan comiendo, la cocina mexicana es inagotable y todo vale la pena.

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Written by Gabi Sibilla

Publicista // Escribo pequeñas historias de viajes.

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